1:00 pm

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Después de las fotos en el establo de Sumo, estaba hambriento y desmañanado. El último día iba a ser tranquilo. En esencia comprar algunas cosas que me hacían falta, hacer maleta y cosas así.

Cuando salí temprano en la mañana hacia el Sumo, revisé en Google cuanto me costaría llegar al aeropuerto el día siguiente y aparté ese dinero exacto, con lo que me quedaba, tenía que sobrebivir el último día. No estaba tan complicado. Mi tema es que no quería volver a sacar dinero del cajero para quedarme después con él y perder en el tipo de cambio en el aeropuerto. No es como que llevara millones de Yenes, pero siempre se siente feo perder en el cambio de moneda. Así que hice mi presupuesto y tenía algo parecido a 30 dólares para sobrellevar el día con comida y transporte. Ese era más o menos mi promedio diario de gastos en 20 días, así que no había mucho problema, cierto?

Después del Sumo fui otra vez a la zona de Harajuku, ahí había mil tiendas y podía comprar las cosas que me faltaban. Pasé el día turisteando y caminando por ahí, y en una tienda donde compré un regalo (que tenía previsto pagarlo con tarjeta) y pagué en efectivo. Gasté ahí casi todo lo que me quedaba y ahora tenía como 5 dólares. Salí y busqué un 7Eleven para sacar dinero y el cajero declinó mi tarjeta. Sin paniquear, busqué otro 7Eleven y lo mismo por otros tres cajeros más. Ups, problemas ahora sí. Estaba en una encrucijada: regresar en metro al hotel y no comer nada o buscar que comer y volver a pié (5km). Las dos opciones eran malas por donde las viera. Traté de buscar como llamar al banco y no traía monedas para marcar ni mucho menos tenía idea como marcar al banco, además que por el cambio de horario nadie me iba a hacer caso. Me desesperé y no sabía que hacer.

Todavía me faltaba comprar un regalo, así que entré a una especie de tienda departamental de siete pisos, y después de subir todos, me di cuenta que era únicamente de ropa y accesorios para mujer (había otro edificio de hombres) y en el 7mo piso había escondido un cajero junto a los baños. Hice el intento y por fin pude sacar dinero. Me sentí como habiéndome ganado la lotería. Llevaba cerca de dos horas caminando y pensando que hacer y por fin pude sacar algo de dinero. El tema no era de fondos, ni de horario (no se puede sacar dinero con tarjetas extranjeras en domingo ni después de las 6pm), nada más no quería darme dinero y ya. Cuando tenía mis 500 yenes en las manos me cambió la vida. Ahora tenía dinero "de sobra", así que compré el último regalo que necesitaba y busqué un buen lugar para comer: sí, Ramen con cerdo otra vez, pero esta vez pude pedir cerveza y refill de Ramen, como magnate, pues.

Después de eso empezó mi regreso hacia el hotel para hacer maleta, dormir un rato, hacer check-out como a las 4am por que tenía que estar en el aeropuerto a las 6 para subir al avión y emprender el camino a casa.
Todo lo bueno acaba y este viaje ahí terminaba para mi.

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