07 Apr 2017

TK24 by javila

9/22

Star 0

Comment0

Osaka es una ciudad mucho más grande que Kyoto. La llegada fue padre porque había lluvia, edificios mucho más altos y calles mucho más grandes y concurridas. El hotel al que llegué, cápsula otra vez, estaba mucho mejor que el de Kyoto. Primero, estaba convenientemente en un edificio sobre una estación de tren, muy buen acceso. Es un hotel (cadena de hoteles) inspirados en la primera clase de los aviones. Las recepcionistas están vestidas tipo sobrecargo y todo es temática avión elegante. Aquí no son cápsulas propiamente, son pequeñas s habitaciones en forma de cubo, donde hay una cama, una mesita muy chiquita, TV y una cama. No hay puertas, pero se cierra con una gruesa cortina y cierra perfectamente con imanes. El hotel tiene su propio Spa.

Dejé mis cosas y fui a Dombotori, un barrio muy turístico y muy popular. Todos van por alguna razón a tomarse fotos cerca del Gilco Man, in espectacular de un monito corriendo. Hay mucha gente, muchos puestos de comida y la gente va a tomarse selfies en todo lado. Es una especie de Times Square. Ahí hice fotos un ratito, fui por un té a Starbucks y tomé camión hacia el Festival Hall, un lugar de conciertos (principalmente música de cámara). Fui por que había visto una foto en Instagram y quería conocer el lugar y hacer mi propia foto. La entrada tiene una gran escalera de alfombra roja. Fui, hice mi foto, vi que los restaurantes ahí dentro eran impagables para mi (comidas de 200-300 dólares).

De ahí me moví hacia el área del puerto, estaba lloviendo cuando llegué así que paré a comer y después entré al Acuario de Osaka. Dicen ser uno de los más grandes acuarios públicos. El lugar, sí muy grande, con muchos animales y, sorprendentemente, sin olor a pescado. Hay tanto peces como otras especies como nutrias, focas, tiburones, tortugas y demás. Cuando inicia el recorrido, hay un marcador de distancia. 997 metros de recorrido dentro del acuario en varios niveles. Después del Acuario, volví al hotel, a visitar el spa.

Totalmente japonés, una fila de regaderas con pequeños banquita en donde te sientas a limpiarte antes de entrar al jacuzzi. Esto ya lo sabía, pero no le hallaba al protocolo. Entró alguien más a quien le pude medio copiar para que no.me fuera a juzgar en silencio por no saber usar un baño.

Después del spa y una jetita reparadora salía Dotonbori otra vez a tomar fotos, esta vez en la noche. Hay algo de magia en las calles de noche por acá. Más que magia, la luz es increíble, hay mucha gente a quien hacerle fotos bastante fácil y de cerca, nadie pela. Los reflejos del neón en los coches impresionante limpios y la lluvia hacen cosas interesantes.

Me tocó ver como detuvo la policía un coche, el chofer (perdón por el prejuicio) sí se veía delincuentón, no se quiso bajar, pidió refuerzos la policía, llegaron otros 5 y el detenido de pronto prendió el coche y se peleó. Empezó una persecución.

Más tarde volví al hotel a descansar. Por alguna razón ya no tenía piernas para seguir en la calle.