10 Apr 2017

TK24 by javila

12/22

Star 0

Comment0

La odisea de hoy es larga, así que hay que empezar temprano. 6am y ya de camino a la estación central de Hiroshima. Lo que más me gusta de esta ciudad es que todo es nuevo, las construcciones y calles son mucho más nuevas y le da un sentido muy distinto a como es Osaka o Kyoto, digo, nada en todo Hiroshima tiene más de 50 años.

Bien, el caso es que para llegar a Miyajima hay que tomar un tren y luego un ferry, hay que llegar temprano por que se llena de turistas y no se puede hacer fotos, al menos no lo que voy buscando.

Llegué a Miyajima, ya pasando el ferry antes de las 7 am, hace frío (tipo 5°C) y así empiezo a hacer mis fotos. El gran Torii sobre el mar y todo nublado. Largas exposiciones de 3-5 minutos y mucha paciencia. Todo cerrado y la gente que pasa, locales la mayoría, me ven con cara de "otro de estos". Al poco tiempo empiezan a llegar más fotógrafos y después grupos de turistas en caravanas de 50 ó más, lo hice bien, llegué a buena hora. Después de terminar mis fotos, caminé un buen rato por la isla y me topé cosas increíbles, los mejores árboles de cerezo de todo el viaje y algunos templos y pagodas bien bonitas, prueba de paciencia otra vez. Mi idea era hacer fotos de los puros templos sin gente, por lo que tenía que esperar a que no hubiera nadie, o que entendiera alguien lo que quería hacer y detenían su grupo para no atravesarse en la foto. Algunas tomas me costó esperar hasta 30 minutos, pero bien valió la pena. La isla de Miyajima es increíble. Pequeñas calles, templos y rincones perdidos. También hay venados, muchos. Se atraviesan en las calles o se acercan a las personas, pero no piden comida, supongo que están acostumbrados. En México ya estarían mal acostumbrados y estarían dando lata para que la gente les de de comer. Creo.

Cerca de las 2 de la tarde decido regresar, primero ferry, luego tren, luego caminata al hotel. Comida en un lugar cercano (arroz con res, ¡hey, le cambié al Ramen con cerdo!).

Después a dormir un rato, estaba molido, vi que en los trípticos de la habitación ofrecían masaje Shiatsu. Si lo ofrece el hotel, no hay lugar a sorpresas.

Después de dormir un rato, reservé el famoso Shiatsu, y salí a caminar otro vez hacia el Memorial, de noche luce espectacular, todo muy bien iluminado y lleno de cerezos a los costados del río.

De vuelta en el hotel, llegó con puntualidad inglesa la señora del Shiatsu, calculo entre 65 y 70 y como de 1.50m. Me mandó a poner una especie de shorts desechables en lo que puso su mesita, me acomodó y cubrió con toallas. Pum, salió Hulk. Lo que tenía de chiquita lo tenía de experiencia. El Shiatsu es un técnica de sanación corporal a base de presión sobre los músculos. Esta señora lo dominaba. Por momentos, con lagrimita y todo, me hizo pensar que se estaba vengando conmigo por la bomba o algo. Rudísimo. Al pasar exactamente una hora, me dijo que debería corregir mi postura (no shit, Sherlock) y asumió que había estado caminando mucho y con mucho peso en los hombros/espalda.

Se fué y después de un baño caliente, dormí como hace mucho no lo hacía, desperté como.con 10 años menos. Valió la pena el sufrir en la camita de masaje.