17 Apr 2017

TK24 by javila

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El siguiente día, lunes, lo aproveché para buscar algunos souvenirs y cosas mucho más turísticas de vacaciones. A medio día me buscó Tomo para decirme que tenía cita en el centro de servicio técnico de Fujifilm para llevar mi lente a que lo vieran, como estaba medio lejos tuve que correr para recogerlo y de ahí tomar un taxi al corporativo de Fuji. Los taxis, además de tener todas las comodidades del mundo así como cobro con tarjeta, puerta automática, y servicio impecable, no son impagables como las leyendas urbanas, pero tampoco son baratos. Pagué algo así como 12 dólares por un trayecto de 2km y 15 minutos. No fue tan caro, ni lo tenía contemplado, pero la esperanza de recuperar mi lente lo valía. Al final, lo revisaron por encima y me dijeron que mandarlo a revisión a la fábrica tomaría 10 días, mismos con los que no contaba, así que di las gracias y me fui. En la planta baja del edificio de Fuji tienen un pequeño museo de equipos fotográficos muy antiguos de varias marcas, una galería con buenas fotos y un showroom con productos de fotografía muy completo. Sí, la jugueteríaa completa.

Ese día lo pasé básicamente buscando recuerdos y algo bueno que comer, un poco estaba cansado todavía de las fotos por 24 horas, así que regresé al hotel para descansar, cargar pilas y bañarme. Había pronóstico de lluvia y yo quería hacer fotos de noche y lloviendo en Tokio.

Fui hacia el SkyTree y busqué un buen lugar para hacer una foto en dónde se viera tanto la torre de lejos como la vida de Tokio de noche. Después de mucho caminar, encontré un buen punto y esperé un buen rato para hacer la foto que tenía en mente. Después volví al templo budista. Fue una caminata larguísima pero valió mucho la pena. Llegar al templo prácticamente vacío pero muy iluminado, con algo de lluvia fue algo increíble. Honestamente creo que se disfruta mucho mejor así este lugar que con las miles de personas tratando de rezar o comprando recuerdos en las cientos de tiendas que hay en toda la periferia.

Estuve por espacio de una hora ahí, haciendo algunas fotos panorámicas del templo y algunas otras en los callejones cercanos. La manera en que están iluminados y el constante paso de la gente escondiéndose de la lluvia me dieron oportunidad de hacer algunas fotos interesantes. Es aquí donde realmente le puedes sacar provecho a una cámara como la T2 y los tres lentes WR. ISOs altos, resistentes al agua y gran definición de color. Eso es todo lo que había pedido siempre y que ahora me lo dieron esta cámara y lentes. El no tener que estar con el pendiente de que se moje el equipo da una visión interesante para hacer fotos lloviendo y de noche.