18 Apr 2017

TK24 by javila

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Es martes, me quedan un par de días nada más en Tokio y hay que aprovecharlos. Me recomendaron ir a la zona de Harajuku para hacer algunas compras y pasar la mañana, así que decido ir hacia allá desde temprano. Harajuku es un barrio en Shibuya, cerca del famoso crucero, en donde hay tiendas de ropa, accesorios, disfraces, cosas Kawaii y mucha comida. En cada esquina hay pequeñas tiendas de crepas, helados, algodones de azúcar y cualquier cantidad de comida rosa por lo general, o al menos con mucha azúcar y cosas de colores pastel. La gente que visita el lugar son; o turistas que van tomando fotos en cada metro que pasan o
japoneses vestidos de las formas más diversas, jóvenes por lo regular.

Donde sucede toda la acción es una calle peatonal de unos 150 metros y a los lados hay tiendas por todos lados. Después de pasar un rato ahí, empecé a caminar hacia la calle principal, una avenida grande que va a dar hasta el mismísimo crucero de Shibuya. En esa calle hay todo tipo de tiendas y boutiques, sobre todo marcas grandes de ropa y accesorios. Aunque mi intención era meramente caminar (un poco ya estaba cansado de hacer fotos tantos días seguidos), me llamó mucho la atención la manera en que vestían los japoneses. Esa calle es literalmente una pasarela. Toda la seriedad con la que visten los “sarariman” aquí se olvida. En su mayoría gente joven, pareciera que todos tienen un sentido muy particular de la moda. Se pueden ver combinaciones de falda de animal print con zapatos de peluche rosa, niñas vestidas como salidas de un cómic con falda de holanes y medias blancas y mochilas de animal de peluche y cosas así. Lo que más me llamó la atención es la moda de las mujeres, bastante sobria, en su mayoría en diseños sólidos y sin estampados, pero sobretodo es notorio que la ropa es cómoda y funcional. Pasé en buen rato ahí haciendo fotos tipo streetstyle de la moda que más me llamaba la
atención.

Después de eso, pasé a comer y caminé hasta el crucero de Shibuya para hacer algunas fotos en la tarde y de ahí de vuelta al hotel. Quería descansar un rato por que en la noche tenía pendientes un par de fotos.
En la noche volví al puente cercano desde donde se ve el Skytree a lo lejos, pero esta vez caminé mucho menos por que tenía claro a donde iba. La noche anterior había intentado hacer algunas fotos de larga exposición con las luces de los coches, pero era medio tarde y ni coches pasaban, así que volví a intentarlo y el resultado fue mucho mejor. Regresé medio temprano a dormir por que el día siguiente, mi último en Tokio, necesitaba despertarme muy temprano por que finalmente había conseguido como hacer algunas fotos en un entrenamiento de Sumo.